Los dos nerviosos se fueron acercando,
cada paso parecía más rápido que el anterior.
Estando frente a frente se detuvieron a mirarse,
observaban su rostro,alegres de verse.
Tenían una mirada dulce, se hablaban sin palabras.
No necesitaban nada más del mundo.
Él tocó su rostrocon cierta incredulidad.
Ella cogió sus manos,las puso frente a su rostro,
cerro los ojos e inspiró profundamente,
como queriendo captar el momento para siempre.
Él se acercó despacio,
la estrechó muy fuerte entre sus brazos,
como siempre había soñado;
sintiendo su cuerpo, sintiendo el momento,
sintiendo su amor.
Él la observó, parecía que veía un ensueño,
acarició sus cabellos y guiándola cerca de su rostro,
se detuvo en su mirada.
Los segundos parecían una eternidad.
Los dos siguieron hacia sus labios.
El beso soñado, el momento esperado,
tan íntimo, tan suyoy delicado.
El sentimiento era tal que a ella le corrió una lágrima por la mejilla.
Él besó su lágrima.
Volvieron a situar sus rostros uno frente al otro,
sonrieron felices.
Se dejaron llevar disfrutando de un beso apasionado.
Ese encuentro no lo podrían olvidar nunca,
dos almas preciosas amándose sin reparos.
Ella le susurró al oído;
quédate por siempre a mi lado.
Él le contestó: por siempre mi amada, por siempre…
