Caminamos tomados
de la mano,
paseamos por un
precioso parque,
viendo sus
hermosos rosales.
El parque tiene
una hermosa glorieta,
nos tomamos fotos.
Nos sentamos
en una banca,
muy pegados uno al otro.
Nos besamos
tierna y apasionadamente.
Nos contamos con calma
nuestras historias,
nuestros proyectos.
De pronto nos distrae
el cantar de los pájaros,
las personas pasar
los gritos
de los niños jugando.
Aun así, para nosotros
se detiene el tiempo,
parece que estamos
solos con nuestro
precioso amor.
Es bello mirarte
verme en tus ojos,
escucharte las cosas
bonitas que me dices.
Ya está oscureciendo,
el sol se oculta,
el parque tiene otro encanto,
pero una oscuridad
avanza y avanza
cubriendo todo el parque.
Tú también lo ves
y en tus ojos vislumbro
tristeza y cierto temor.
Me abrazas fuerte,
muy fuerte,
no me dejas
apartarme de ti.
Me dices que te deje
llevarme en el corazón,
tengo miedo…
Trato de encontrar
en tu mirada una respuesta,
pero la oscuridad
ha llegado hasta ti
y ahora encuentro
mis manos vacías, sin ti…
Te fuiste,
marchaste con la oscuridad
de la noche,
y por más que te busco
en el parque de mis sueños
ya no estás…
